NUEVA YORK — La caída del vuelo 587 de American Airlines hace ocho años le quitó al joven Roberto Jiménez a su padre, pero no su meta de lograr un futuro mejor terminando una carrera universitaria, gracias a la beca “Flight 587 Memorial Scholarship”, aprobada por el estado de Nueva York para los huérfanos de la tragedia.
Roberto Jiménez, de 21 años, perdió a su padre Roberto Jiménez Pérez, de 37 años, y a su hermano Jayke, de 10 meses de nacido. Padre e hijo viajaban desde Nueva York hacia la República Dominicana para que la familia conociera al menor, y luego Jiménez Pérez viajaría a Aruba, a encontrarse con su hijo mayor, Roberto.
Leer Mas
jueves, 12 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario